lunes, 13 de diciembre de 2010

Gobierno Revolucionario comprometido con damnificados de Antímano

Ejecutivo Nacional garantiza condiciones dignas para afectados por las lluvias que han azotado al país en los últimos días. Habitantes de distintos sectores del oeste de Caracas cuentan con refugios, comidas y atención integral.
 
 Unas 1.138 viviendas, del complejo urbanístico Ciudad Betania II, en Ocumare del Tuy, estado Miranda, serán entregadas a los damnificados que se encontraban refugiados en la Escuela Nacional Miguel Otero Silva y en el Complejo Cultural Párate Bueno de la parroquia Antímano.


Hasta los momentos, el Ejecutivo Nacional ha entregado 372 apartamentos a igual número de familias que perdieron sus viviendas debido a los torrenciales aguaceros caídos en la ciudad capital desde los días previos a las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre.


La información la dio a conocer el Vicepresidente de la República, Elías Jaua, quien señaló que "el Gobierno del presidente Chávez cumple con el compromiso de atender a las familias que han sido víctimas de la catástrofe natural y de las consecuencias estructurales de la pobreza causadas por el capitalismo".


Jaua explicó que “antes que llegue el mes de diciembre todas las familias que fueron afectadas en esta tragedia (25 y 26 de septiembre) tendrán adjudicados los apartamentos", anunció durante la entrega de las viviendas, que fueron otorgadas, a las familias provenientes del Barrio Santa Ana, que además se encuentran totalmente equipados con cocinas, muebles, neveras y literas.


Desde el principio, el Gobierno Nacional se volcó a ofrecer soluciones momentáneas, como fue la activación de 23 refugios, ubicados en Catia, la carretera vieja de La Guaira, La Yaguara, La Vega, La Pastora, entre otros sitios. Sin embargo, ante las constantes lluvias de los últimos días, se ha incrementado el número de damnificados, por lo que la cantidad de refugios ha aumentado a 50 fijos y 40 temporales, de acuerdo con informaciones del alcalde del municipio Libertador, Jorge Rodríguez, al programa Contragolpe, trasmitido por Venezolana de Televisión (VTV).


Las personas que por el mal tiempo han perdido sus viviendas o cuyas casas están asentadas en un lugar de riesgo, fueron trasladas a centros más cercanos a sus lugares de residencias, “ a sus parroquias, a su comunidad, a los efectos de minimizar el impacto en cuanto a movilización para el trabajo”, así lo afirmó el secretario de Gestión Social del Gobierno de Distrito Capital (GDC), Manuel González.


Hasta los momentos los sectores más críticos, debido a los deslizamientos en la parroquia Antímano son: Santa Ana, La Pedrera, Las Terrazas, 12 de octubre, La Chinita, Las Clavellinas, Libertador y La Cumbre, en las que se registran un aproximado de 678 familias afectadas.


Los refugios habilitados para el traslado de los damnificados son módulo de Carapita, Pastas Ronco, escuela González Cabrera, hotel Alaska, Van Ralte, Centro Carolina Uslar y la escuela Miguel Otero Silva. Con respecto a esta última, el director de la institución, Juan Rosas, señaló a la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), “que son aproximadamente unas 90 familias que provienen de sectores como El Cardón, José Félix Ribas, El Trigo, El Fraile, Martin Luther King y la Pedrera”.


Sin embargo, se pudo conocer que hay personas que ya se han retirado, por lo que está previsto realizar un nuevo censo.


De acuerdo con Rosas, los refugiados reciben las tres comidas; así como provisiones de los centros de acopio establecidos por el Gobierno Nacional y el Programa de Alimentación Escolar (PAE), el cual sigue funcionando de acuerdo con instrucciones de la ministra de Educación, Jennifer Gil.


Además la comunidad educativa y los consejos comunales cuentan con un fondo para comprar alimentos y otros insumos para los afectados, dijo Rosas.


Hasta la noche del martes (30 de noviembre) se tenía como cifra de afectados a unas seis mil familias caraqueñas, lo que equivale a 19 mil personas en total, tomando en cuenta al Distrito Capital y los estados orientales y centro-norte costeros del país.



*Organismos gubernamentales acoplados por los afectados*


El secretario de Gestión Social del GDC señaló que en la administración de refugios se viene haciendo un trabajo conjunto entre el Ministerio del Poder Popular para las Comunas y la Protección Social, Gobierno de Distrito Capital y la Alcaldía Bolivariana de Libertador, no obstante, cada refugio tiene su responsabilidad.


“Estamos funcionando de la siguiente manera: la atención de servicios se las está proporcionando el Estado agua potable, servicio sanitario, incluso de atención cuando alguno de estos colapsa. Estos son lugares que han sido acondicionados para que puedan resguardar la vida de estas familias. Algunos espacios son galpones, otros casas de la cultura y viviendas”, señaló.


Con respecto a la alimentación en los centros refirió que hay una dotación de insumos por parte del Instituto Nacional de Nutrición (INN), para que ellos mismos se provean los alimentos. En algunos casos han dictado cursos para estas personas.


Por su parte, Bárbara Rubio, directora de Protección Civil del Distrito Capital explicó que ellos van a los lugares y verifican las condiciones de riesgo. “Si una familia está en muy alto riesgo gestionamos su traslado al refugio. De nosotros depende la identificación de las condiciones y otras instituciones como Gobierno del Distrito Capital y municipio Libertador tienen la responsabilidad del manejo de riesgo”.


De acuerdo con Rubio, las parroquias más afectadas son Antímano, Sucre, Caricuao, La Vega. También hay afectación en Macarao, Santa Rosalía, El Valle y El Recreo.


*Chávez exhortó a comunidades de Antímano a evacuar*


El presidente de la República, Hugo Chávez, se comprometió con las comunidades de Antímano a garantizar la atención en los refugios y luego la asignación de viviendas, por lo que solicitó que desalojaran las casas que se encuentran en alto riesgo, antes de que ocurran daños mayores.


Las comunidades del sector Plan 3 de La Pedrera agradecieron la visita del Jefe de Estado quien además estuvo acompañado por la jefa de Gobierno del Distrito Capital, Jacqueline Faría, el alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, y todo el gabinete ministerial que compone el Ejecutivo Nacional.


Habitantes del sector esperan que con la presencia del mandatario nacional se agilice la entrega de viviendas.


“Estoy muy contento de que pase por aquí para que vea la situación en la que estamos y nos ayude rápido", señaló Yonaiker Jiménez, habitante de Plan 3.



*Recomendaciones para mantener la salud en refugios*


Lavarse las manos antes y después de comer; así como antes y después de ir al baño.


Ante la presencia de alguna persona con infección respiratoria, sea gripe o tos, es necesario aislarla y colocarle un tapabocas.


Manejo adecuado de los alimentos, tanto por parte de las personas que los preparan, como de quienes los distribuyen y los consumen.


Consumir Agua potable.


Mantener en adecuada limpieza el albergue, los baños y organizar adecuadamente la basura, así como desecharla oportunamente.
Mayra Pardo Calderón.








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Activado plan de solidaridad con afectados de la parroquia El Junquito

Prensa PSUV.- Son las 9:05 de la noche en la Parroquia El Junquito, en Caracas. Un frío atenazador campea entre la tupida neblina, que no es obstáculo para que se haga sentir el calor humano de la militancia revolucionaria desplegada a la largo de la zona en labores de voluntariado con los afectados por las lluvias, que en esa zona alcanzan más mil personas.

Las fuertes precipitaciones ocasionaron 30 derrumbes en la principal vía y deslizamientos de los terrenos, invadidos e inestables, en los que se construyeron casas de hoja lata. De inmediato, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) instaló en el Kilometro 8 su puesto de comando, convertido también en un Centro de Acopio.


Allí coinciden también los Consejos Comunales de la parroquia, preocupados por el riesgo de otros deslizamientos y agradecidos con la presencia gubernamental y el partido de la Revolución.


“Hemos tenido un buen control de los insumos y estamos dando equitativamente lo que necesita cada refugio”, asegura Cira Sulbarán. En el Junquito se habilitaron 6 refugios, de los cuales 2 son provisionales y funcionan en casas comunitarias.


“También se anexaron las casas de alimentación porque aquí hay refugios en los que no se puede cocinar y por lo tanto no se le puede dar comida cruda”, apunta Cira Sulbarán en alusión al refugio ubicado en la bomba de gasolina del Kilometro 7


Con un rostro extenuado, ya entrada la noche, la voluntaria sostiene que su trabajo es un aporte social a las personas que perdieron sus viviendas en La Parroquia y llama al resto de la militancia a involucrarse en las acciones humanitarias.


“Tenemos activado el plan solidario en función de mantener el centro de acopio, el control para la distribución de los recursos. Lo que de aquí sale son los requerimientos de cada refugio, según sean las emergencias y las necesidades del día”, dijo José Cadete, también voluntario, quien maneja un censo de los niños, niñas y adultos por cada refugio.


El centro de acopio maneja alimentos no perecederos como atún y granos, agua potable, colchones, bombonas de gas, entre otros insumos. Los voluntarios llaman a las instituciones y a la comunidad a que no cese la entrega de recursos para los damnificados, “como hasta ahora ha sido”.


Máxima coordinación


Aristóbulo Istúriz, Diputado electo del PSUV en El Junquito, Catia y La Pastora, logró “prensar” a las instituciones del Estado venezolano, incluyendo a PDVSA, que la nombraron madrina de la parroquia.


“Estamos ejecutando más que todo obras de saneamiento y mantenimiento de la vía principal, desmalezamiento y recuperación de 11 escuelas con convenios con Consejos Comunales”, informó Renny Omar Velásquez, Coordinador de Infraestructura del Plan Caracas Bicentenario de PDVSA, quien cuenta con un grupo de 22 profesionales que también abordan el tema de la salud, atención social, producción socialista y soberanía agroalimentaria.


“A parte de eso tenemos 30 misioneros de la Misión Ribas que trabajan como cuadrilleros y 20 personas como voluntarias donde se les da un estipendio muy mínimo que nos ayudan ante todas estas eventualidades. Estamos aportando comida, hidratación, estudios socioeconómicos para ayudar a los entes locales”, recalcó el funcionario.


Istúriz coordina la reunión con los demás entes del Estado en las instalaciones de la Iglesia Guadalupe, del barrio Luis Hurtado. Son las 11 de la noche. Hay quienes no han dormido. Intervienen mandatados del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, Tránsito Terrestre, CORPOELEC, El Gobierno del Distrito Capital y la Alcaldía de Caracas


“Nosotros daremos los permisos para que, en caso de que se amerite, la Alcaldía y los Bomberos realicen la tala de árboles. Los que ameriten poda se encargará la Alcaldía de Caracas y evaluaremos los terrenos para más refugios”, indicó Carlos Peña, del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente.


El Ministerio del Poder Popular para el Ambiente hará una inspección de los sectores para autorizar la poda o tala de árboles. “Luis Hurtado está en emergencia. Necesitamos que sigan metidos aquí como lo están haciendo. Que no se vallan porque hasta ahora sí nos han dado respuesta”, señaló Stefanie González, de la comunidad Los Demócratas


Consejos Comunales resteados


Los Consejos Comunales son vitales en el abordaje de la situación, espeta Aristóbulo Istúriz, quien los asume como células del llamado Estado Comunal en construcción. En la logística han sido eficientes: suministran comidas a los obreros y colaboran con los ingenieros en la identificación de deslizamientos y otros riesgos.


“Mira la hora que es (aproximadamente las 11:30 pm) y todavía estamos aquí. La iglesia nos está colaborando en el sentido que tiene la gente aquí. El padre está con la gente en la calle con su comunidad”, dijo Emilia Maestre, del Consejo Comunal Calles Unidas.


Algunos vecinos de la zona, como Francisco Herrera, atribuyen la situación en El Junquito a la acumulación de los problemas. Propone más fiscalización en las obras de gobierno, seguimiento. “Aquí asfaltan constantemente y dura poco”, asegura.


“Tenemos al Diputado Aristóbulo escuchando la problemática y esperamos que cuando tenga su oportunidad en la Asamblea exponga las situaciones. Los consejos comunales están trabajando con el Gobierno y por ahí vamos”, Federico Alfonso, vecino de la zona. En el barrio Luis Hurtado hay 12 Consejos Comunales activados. Otro está en vía de conformación


Hablan los damnificados


La iglesia Guadalupe alberga 5 familias para un total de 26 familias, de los cuales 12 son niños y niñas y 14 adultos. Destacan que el trato ha sido inmejorable y la dotación de insumos, ni hablar. Aspiran que el Gobierno Nacional los ayude a tener una vivienda digna.


“Todavía no se me ha caído la casa que está en alto riesgo. El trato ha sido súper bien, gracias a Dios todo bien. Nos han dotado de pañales, remedios. De verdad excelente todo”, indicó Arleidys Poveda, quien confía “100 %” en que el Gobierno la ayudará a tener una vivienda propia.


Viannney Rodríguez está albergada junto a sus 2 hijos en el Centro de Atención Integral Comunitaria de El Junquito. El frio arrecia en intensidad. Son las 12: 30 de la media noche. Espera un autobús que la trasladará junto con otros damnificados hasta otro albergue de la zona, pues en el que estaba, es uno de los dos refugios provisionales de la parroquia.


Vivía en un ranchito del Barrio 5 de julio. Recuerda que el sistema eléctrico de su casita “chispeba” en las láminas de zinc, en medio de una lluvia incesante el pasado martes. De pronto, escuchan un estruendo. Se calló un cerro aledaño, tapeando una casa vecina. “fue la primera que calló”, señala


Decide salir del ranchito aquel con el temor de perder sus humildes enseres. Corrió a casa de su abuela con los muchachos. ¡Se salvó! Minutos después El cerro arrastraría su precario hogar, llevándose con él la cama, el televisor, la nevera y algunos recuerdos. “Algún día todo lo recuperaré, pero la vida no”, sostiene


Desde entonces, está en condición de damnificada, con la esperanza de tener una casa digna, mientras una lágrima antecede una sonrisa apenada y fugaz.


Contra las mafias de la miseria


El trabajo voluntario de la militancia revolucionaria en EL Junquito no solo implica esfuerzos físicos sin límite de horarios. También consiste en identificar, junto a los Consejos Comunales, a los “traficantes de miseria” que se cuelan, cuales ratas, entre los refugios, negándole así un beneficio al más necesitado.


Aristóbulo Istúriz insiste cabalmente en ese tema. Según señaló, en El Junquito se han detectado en los refugios varias personas que no han sido afectadas por las lluvias, interesados en ser incluidas en algún censo para lograr una vivienda digna que el Gobierno Nacional viene entregando.


Hay dos formas de evitar tamaña miseria humana, según el dirigente revolucionario: “Primero, que la familia tenga la constancia de Defensa Civil en la que quede claro es afectada. Segundo, el consejo comunal tiene que certificar para que diga este caballero o esta dama si hace vida en la comunidad”, le explicó Istúriz a una familia recién llegada a un refugio.


“mucha gente asocia que albergue es sinónimo de apartamento. El primer paso que nosotros estamos dando es para salvar la vida. Después harán otros estudios y el gobierno va apoyar, pero esto automáticamente no es vivienda. Porque hay gente inescrupulosa que se ha metido en un rancho ajeno para mandarse hacer una inspección falsificada”, alertó Istúriz.


La jornada continua en El Junquito desde que los estragos de las lluvias acaecidas en la ciudad capital y en todo el país azotan los sectores más vulnerables, que son la herencia de varias décadas de decidía e indolencia. Se impone entonces la solidaridad revolucionaria como parte de la nueva realidad social que vive el país, asegura Aristóbulo Istúriz.