Seis
muertos, al menos 900 mil personas evacuadas, 80 embarcaciones
dañadas y 300 presas escapadas forman parte del saldo dejado por el
terremoto de 8,3 que sacudió a Chile la noche de este martes.
Las seis personas murieron tras quedar atrapadas en construcciones colapsadas o sufrieron ataques al corazón o caídas.
La presidenta Michelle Bachelet, que viajó a Iquique, dijo que las
primeras horas del día permitirán dimensionar la magnitud real de los
daños.
El mar ingresó unos 200 metros, según el informe de la Gobernación
Marítima de Iquique, e inundó un paseo turístico además de una avenida
por donde el agua se estancó unos 50 centímetros.
El sismo duró dos minutos, estremeciendo las regiones chilenas de Arica,
Iquique y Antofagasta, unos 1.800 kilómetros al norte de Santiago.
El epicentro del terremoto se ubicó en el mar, a unos 89 km al suroeste
de Cuya, en Iquique, con una profundidad de 38,9 km, según el Centro
Sismológico Nacional de la Universidad de Chile.
En Arica se registraron olas de 2,17 metros, mientras en Iquique
llegaron a 2,55 metros.El movimiento telúrico también sacudió edificios
en zonas cercanas de Perú y Bolivia y se sintió en la capital boliviana
de La Paz.
Las regiones de Arica-Parinacota y Tarapacá fueron declaradas zona de
catástrofe lo que puso a dos generales a cargo del orden público, tras
la fuga de más de 300 presas que escaparon poco después del terremoto de
las 20:46 horas del martes, cuyo epicentro estuvo en el mar, frente a
las costas de Iquique, 1.800 kilómetros al sur de Santiago.
Los vuelos comerciales al extremo norte siguen suspendidos y en el
aeropuerto de Santiago 4.500 pasajeros esperan poder volar al norte.
Más de 900.000 personas habían evacuado las costas de Chile, de unos 4.329 kilómetros de extensión.
"El terremoto fue bastante violento, lo más complejo fue pasar la noche,
afortunadamente las familias estaban reunidas y eso favoreció una
evacuación bastante eficiente", dijo Cristián Martínez al canal 13,
mientras se dirigía a un colegio de Iquique del cual es director, para
constatar los daños.
En Iquique, se veían este miércoles techos caídos, ventanales quebrados,
y estantes y mercancías en el suelo en los centros comerciales y otras
construcciones, según imágenes de la televisión chilena.
El sismo causó daños en la torre de control del aeropuerto de Iquique, y
los vuelos a las tres capitales del norte, Antofagasta, Iquique y
Arica, fueron cancelados. También hubo derrumbes en la carretera que
conecta Iquique con el resto del país, y cortes de luz en Arica.
Sin embargo, los servicios básicos de comunicación y agua potable no sufrieron daños.
En el puerto de la ciudad hubo cerca de 80 embarcaciones dañadas,
hundidas y otras arrastradas por el mar hacia tierra, indicaron
pescadores.
"Con esta catástrofe no podemos hacer nada, quedamos cesantes y
esperamos la ayuda para recuperar nuestras embarcaciones", dijo Eddy
Varas, uno de los pescadores.
En Arica, hubo daños en casas de adobe y también en tiendas, mientras que en el puerto no se registraron grandes consecuencias.
La presidenta Michelle Bachelet, quien decretó zona de catástrofe para
Arica e Iquique, viajó a primera hora de la mañana a esas ciudades para
evidenciar en terreno los daños y encabezar las tareas de ayuda.
"Vamos a trabajar con los comités de emergencia para ver las
necesidades", dijo Bachelet antes de subir al avión que la llevó al
norte del país junto a ministros.
Al momento se han presentado más de 60 réplicas del terremoto,
algunas con una magnitud de 6,2 y 5,5 grados, según la información del
servicio geológico de Estados Unidos.
El único impacto en Estados Unidos podría ser de olas más elevadas en Hawai el miércoles, señaló el centro.
La Oficina Nacional de Emergencias de Chile dijo por la noche que se
esperaba que una gran ola, producto del tsunami, golpeara las tres islas
que conforman el archipiélago de Juan Fernández en el Pacífico, a 600
kilómetros al oeste del aledaño puerto de Valparaíso, pero las altas
olas no llegaron.
Julio Leiva, jefe de la Corporación Nacional Forestal del archipiélago
de Juan Fernández, dijo que informaron por radio de la emergencia a un
grupo de 50 a 60 pescadores que se encuentran en la vecina isla
Alejandro Selkirk, para que se pusieran a salvo del maremoto.
Añadió que en Juan Fernández "todos evacuaron por sobre 30 metros de
altura, aunque hubo, como siempre, unos pocos que no querían salir".
Precisó que la isla esta sin energía eléctrica "por seguridad", ya que
en el terremoto de 2010 fueron alcanzados por un poderoso tsunami que
mató varias personas. La única alerta que tuvieron los isleños entonces
fue el toque de una campana por parte de una niña pequeña, lo que
posibilitó que decenas de pobladores se salvaran.
El director de la oficina nacional de emergencia, Ricardo Toro, dijo que
los pobladores de Iquique y Arica tuvieron que soportar un movimiento
de tierra de 7 y 8 grados, respectivamente, que implica que es difícil
que las personas puedan permanecer de pie.
Chile es uno de los países más propensos a terremotos del mundo. La
actividad telúrica inició con un sismo de magnitud 6,7 el pasado 16 de
marzo que causó una evacuación de más de 100.000 personas. Ningún
tsunami se materializó y se presentaron daños menores.
La costumbre ha hecho que los chilenos huyan hacia zonas altas apenas
sienten un movimiento telúrico, lo que permitió salvar muchísimas vidas
en 2010.
El ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, anunció por la madrugada
que desde Santiago viajaron al norte un centenar de efectivos policiales
antimotines que serán ayudados por un contingente militar para
controlar la seguridad y el orden, mientras cerca de 100.000 iquiqueños
permanecían al aire libre.
La policía dijo que no tuvo informes de saqueos en ninguna de las ciudades afectadas por el movimiento telúrico.
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