CRÓNICA: Ayer vi a un amigo comprar un ramo de flores amarillas muy grande por un monto de aproximadamente 110 dólares al cambio, para regalárselo a su novia. La misma se tomó una fotografía luciendo su ramo de flores con un teléfono de baja gama de aproximadamente 70 dólares. Con esto quiero comenzar esta reflexión: era más caro el ramo de flores que el teléfono que tenía la muchacha, pero era muy necesario para ella tener el ramo de flores amarillas más grande, porque según el tamaño de las flores del ramo, era del tamaño del amor que en su memoria el hombre sentía por ella. Para el hombre, que es una persona de bajos recursos, era más importante que ella tuviera el ramo de flores amarillas más grande que regalarle un mejor teléfono para que ella luciera, porque para él, el tamaño del ramo de las flores amarillas era demostrarle el amor que él siente por ella.
Otro caso, por así decirlo, me encontré con una pareja, la cual había pasado por una situación preocupante. La señora había tenido una pequeña enfermedad, por la cual estuvo hospitalizada unos días y su pareja estuvo a su lado; le tocó atender a sus hijos en común, como estar pendiente de ella, llevándole comida y quedándose con ella durante esos días de convalecencia en el hospital. Ya la mujer recuperada, ayer no recibió flores amarillas de parte de su esposo, por lo cual la hizo manifestar por sus redes sociales, en especial estados de WhatsApp e Instagram, que ella se siente abandonada, sola, que su pareja ya no la quería, por el hecho de que no le regaló flores amarillas un hombre que estuvo a su lado mientras estuvo enferma, que cuidó de ella y de sus hijos, pero no le regaló flores amarillas el día de ayer.
Otro aspecto importante que resaltó el día de ayer es el bullying a las personas a las que no les dieron flores amarillas, porque nuestra sociedad se caracteriza por que, si no se cumplen los estándares que están obligados a cumplir, la gente siempre va a criticar. Ayer también vi muchos casos de personas, de parejas sólidas que se quieren y se aman, pero de una u otra forma la mujer se sentía mal por el hecho de que, aunque ama y quiere a su esposo y respeta a su esposo o a su pareja, su medio entorno la criticaba porque no recibió las necesarias flores amarillas que sellaran el contrato actual de amor de este 2016.
Con esto nos damos cuenta de que el 21 de septiembre se ha convertido, aparte del Día de los Enamorados, claro está, en el día de la reafirmación del amor hacia una persona de acuerdo al color y tamaño de unas flores que se obsequian. Ayer en la ciudad capital, Caracas, surgieron muchos puestos de flores que jamás se habían visto para poder vender las flores amarillas. Había muchas personas haciendo colas. Me acerqué a un par de puestos para solo escuchar, a ver qué decían, y entre esos los comentarios de algunos hombres; la mayoría eran de molestias, de fastidio, de tener que cumplir el contrato social, de tener que regalar unas flores a la pareja porque si no recibían las flores amarillas, les iban a decir antes sus amigas y antes la sociedad que no iban a ser tan queridas como las otras que sí recibieron flores amarillas. Por lo general, estos días son comerciales y eso se ha dicho por mucho tiempo, pero jamás se había calculado el tamaño del amor en base al tamaño de flores que reciba una persona en un día como este, por lo cual es el motivo de esta crónica que realizó para que ustedes lean y compartan o debatan mi opinión. El amor en el 2026 va del tamaño de la flor que tú regales, indistintamente de si eres una buena o mala persona, seas una buena o mala pareja; lo importante es que este día obsequies una flor amarilla o la mayor cantidad de flores amarillas. Así, mañana tu pareja necesite algún favor tuyo, necesite algo tuyo, necesite cariño de tu parte y tú no se lo quieras dar, pero lo importante es que el 21 de septiembre le diste una cantidad de flores lo suficientemente grande como para que ella se luciera ante sus amistades como por ser la persona más amada del mundo.
Ahora el llamado es a la reflexión de todos: si tu pareja ayer te dio una flor amarilla o te dio mil, eso no mide la cantidad de amor o cariño que esa persona sienta por ti. Si tu pareja, constante de los últimos meses o años que ha estado a tu lado, ayer por equis situación no te pudo obsequiar tu flor amarilla, porque hay algo importante que resaltar, el proceso de, por lo menos, a las tres o cuatro de la tarde, cuando yo pasé por algunos puestos de regalar una flor amarilla, implicaba una o dos horas de colas ante uno de estos puestos, cancelar el precio exorbitante que incluso era quince veces el precio normal de una flor para poder hacer el regalo. Les digo que un pequeño ramo de tres flores amarillas con algunas matas ornamentales podía costar tranquilamente 50 dólares; no todos tenemos 50 dólares para gastar en tres flores amarillas para que nuestra pareja crea o piense que nosotros de verdad la amamos. Entonces esto nos llama a la reflexión, la reflexión de la persona que no recibió flores, la reflexión de la persona que recibió muchas flores, la reflexión del caballero que no dio flores y la reflexión del caballero que compró muchas flores. Son cuatro escenarios que me imagino que todos los que están leyendo deben haber pasado y que nos llevan a pensar en dónde está situada nuestra relación de pareja actual.
Espero que les haya gustado la lectura.
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